Siglo XV, a 200 metros de Casa Pepi.
Fortaleza construida sobre las ruinas de un castillo árabe, reflejo de cómo la arquitectura militar evolucionó en la frontera cristiana. Fue residencia de reyes y nobles importantes: Felipe el Hermoso y Juana la Loca se hospedaron aquí durante sus conflictos políticos, y el Cardenal Cisneros lo usó como base para sus reformas eclesiásticas. Su estructura cuadrangular con torres defensivas muestra la influencia italiana que llegaba a Castilla en el Renacimiento. Más información.
Siglo XVI, a 350 metros de Casa Pepi.
Templo levantado en plena época mudéjar, cuando arquitectos cristianos y maestros de tradición islámica trabajaban juntos. Su artesonado de madera tallada es una joya de la carpintería toledana, técnica que fusionaba lo cristiano con lo decorativo musulmán. La capilla posterior que añadieron en siglos posteriores muestra cómo el pueblo seguía creciendo y enriqueciéndose su patrimonio.
Siglos XIII-XIV, a 170 metros de Casa Pepi.
Pequeña joya mudéjar junto al castillo, cargada de historia y espiritualidad. Alberga reproducciones de las coronas votivas del Tesoro Visigodo de Guarrazar, así como un lienzo bizantino de gran valor. Es uno de esos rincones que respiran tradición medieval toledana.
En 1858, una tormenta desenterró accidentalmente coronas de oro macizo y cruces talladas con piedras preciosas de los reyes visigodos Recesvinto y Suintila. Estos objetos revelan un reino sofisticado del siglo VII que contrasta con la imagen de la Edad Media. El tesoro fue enterrado probablemente para salvarlo cuando los musulmanes conquistaron Toledo, quedando oculto mil años bajo la tierra. Más información.
Construido en 1983, a 2 km de Casa Pepi.
Pilar geodésico situado en lo alto del cerro Jaralgordo, ubicado a 684m de altitud, que forma parte de la red histórica española de mediciones cartográficas. Con sus 1,20 metros de altura y su característico pilar blanco, forma parte de la red de triangulación que permitió a los topógrafos del siglo XX mapear toda la región. Hoy es un mirador desde donde se aprecia: el Castillo de Guadamur, el Pico de Noez, las Barrancas de Burujón y el paisaje de los Montes de Toledo. Más información.
El pico más alto de los Montes de Toledo con 1.034 metros de altitud. En este lugar se encuentran restos de unas trincheras fortificadas de la Guerra Civil y una peculiar Rosa de los Vientos de piedra en la cima con los nombres de pueblos cercanos. Las vistas desde arriba abarcan toda la comarca y son perfectas para observar las estrellas por la noche. En días despejados se ven las 5 torres de Madrid.
Formación geológica espectacular de cortados arcillosos de color rojizo erosionados durante millones de años por el viento y el agua del Tajo. Con más de un centenar de metros de altura en algunos puntos, estas cárcavas crean un paisaje casi lunar. En su interior se encuentra el Embalse de Castrejón, que atrae numerosas especies de aves La Senda Ecológica de las Barrancas cuenta con varios miradores desde donde contemplar estos cortados y su flora y fauna única.
Situado en el pueblo de Las Ventas con Peña Aguilera, este museo es un poblado único en Europa que recrea las viviendas tradicionales de los pueblos siberianos y de Asia Central: yurtas de la estepa, casas de la taiga y construcciones de la tundra. Creado por la antropóloga Carmen Arnau tras 18 expediciones científicas a Siberia desde 1994, el museo alberga en su interior los enseres, trajes, artesanía e instrumentos musicales auténticos de estas culturas. Es un sorprendente salto a Rusia. Es necesario reservar para visitarlo. Más información.